"The decision to relax rather than to grip even in the face of impatience or fear is a conscious and brave choice" B.K.S. Iyengar

domingo, 30 de octubre de 2011

Pranayama y Pratyahara en Asana



Pranayama en Asana

En “El Árbol del Yoga” y en sus otros libros también. Iyengar no dice mucho acerca del Pranayama en Asana. Enfatiza que al hacer una postura podemos extender el cuerpo completamente sólo si sincronizamos las respiración con el movimiento. Considera que retener la respiración en Asana es malo porque rigidiza al cuerpo. Aquellos que no tienen demasiada práctica se les aconseja entrar a las posturas con una exhalación.
En general, se puede agregar que una postira puede sentirse únicamente si se ejecuta con una respiración relajada. Prestar atención a la tensión, relajación y expansión conectadas con la respiración, juega un papel esencial en la profundización de las Asanas hacia la meditación. Más aún, el llamado prana-postural es un fenómeno que se supone ocurre solo en la conexión con el flujo sensible de la respiración a través del cuerpo entero.

Pratyahara en Asana

Pratyahara se traduce mayormente como “retiro de los sentidos del mundo”, la cual es una frase engañosa. No significa una eliminación, ensordecimiento u otro tipo de reducción de los sentidos. Es más bien, suavizarlos. Es la calma la que se manifiesta a si misma, no por restringir los sentidos sino por remover las restricciones, en el sentido del aforismo de William Blake: “Si las puertas de la percepción fuesen limpiadas, todo aparecería ante el hombre tal como es, infinito”.
La limpieza de las puertas de la percepción se llama Pratyahara e implica un cambio de actitud hacia lo que se da a través de los sentidos. No son nuestros sentidos los que necesitan ser refrenados sino nosotros mismos, ya que bloqueamos los sentidos con nuestra armadura posesiva centrada en sí misma. Cuanto más nos liberemos de esta armadura, más serán libres nuestros sentidos no solo de ir hacia el mundo exterior, sino hacia el interior en dirección a la fuente, que se esconde en la oscuridad y en el silencio.
En este sentido Iyengar describe Pratyahara como la liberación del ciclo insatisfecho de la búsqueda compulsiva de los placeres, que se conecta siempre con el miedo a evitar situaciones incómodas.
“El desapego de los asuntos del mundo, y el apego al alma es Pratyahara.”
En el ejercicio del Asana, Pratyahara sucede cuando los músculos y las articulaciones están en sus posiciones correctas: “[...], cuando los músculos y las articulaciones descansan en sus posiciones, el cuerpo, los sentidos y la mente pierden sus identidades y la conciencia brilla en su pureza. Este es el significado de pratyahara.”
Aspectos más avanzados de Pratyahara en Asana son una condición receptiva y calma de la cabeza durante la postura; la integración de los ojos en la sensación de todo el cuerpo; y la conciencia de la parte posterior del cuerpo. Si éstas características están presentes, a pesar del esfuerzo de sostener la postura, se logra una actitud calma, atenta y abierta, la que Iyengar llama humildad. 




Extraído de:  Karl Baier-  “Iyengar and the Yoga Tradition” was first published in: BKS Iyengar Yoga Teachers’ Association News Magazine, Glossop, Derbyshire, Winter 1995,
pp. 12-32. Traducido por Juan Manuel Figueroa.



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